Territorio y Semilla

El Legado de la Montaña

No es solo café, es una frecuencia de respeto

Antes de que la primera semilla toque el suelo de la Chagra, en el Resguardo de Cañamomo y Lomaprieta entablamos un diálogo con lo invisible. Realizamos el Ritual del Permiso, donde nuestros mayores se comunican con los elementales:

  • El Fuego: Que brinda la energía para la transformación.

  • La Tierra: Nuestra madre, que nos presta su fuerza para nutrir el grano.

  • El Aire: Que limpia y permite que el aroma viaje.

  • El Agua: Sagrada y protegida, que fluye desde nuestras cumbres para dar vida.

La Técnica Ancestral (La Luna y la Chagra)

Cosechamos bajo la luz correcta.

La calidad de 87 puntos SCA de Café Lomaprieta no es un accidente técnico, es un conocimiento astronómico heredado. En la Chagra, nuestro sistema de cultivo, el café no crece solo. Convive con cítricos, plátanos y plantas medicinales que crean un microclima único.

Guiamos cada labor por el Calendario Lunar:

  • Menguante: El momento de la siembra, cuando la energía se concentra en las raíces.

  • Cosecha: Esperamos el punto exacto de la luna para que los azúcares y las notas a chocolate y panela estén en su punto más vibrante.

Respetar el tiempo de la naturaleza es lo que nos permite entregarle un café que no necesita químicos para brillar.

Herencia y Resistencia

Homenaje a los Abuelos

Lomaprieta no es solo un nombre en una bolsa; es el recordatorio del esfuerzo físico y espiritual de nuestros antepasados. Nuestros bisabuelos y abuelos defendieron estas laderas con la convicción de que la tierra es un préstamo de los que vendrán.

Cosechar hoy en estas pendientes exige "apretar" el paso y el alma, una resistencia que se traduce en un café con carácter, forjado por una historia de lucha por la autonomía. Cada sorbo es un tributo a quienes cuidaron el agua y el bosque para que hoy podamos entregarte este tesoro.

Caminamos sobre hombros de gigantes.

El Corazón de la Trazabilidad

Mujeres Líderes

En ASICAFÉ, la precisión tiene nombre de mujer. Nuestras líderes no solo participan; ellas dirigen la custodia de la calidad. Desde la selección manual en la Chagra hasta la supervisión en nuestra propia planta de tostión, las mujeres del Resguardo son las guardianas de que el aroma ancestral llegue intacto a tu hogar.

Su liderazgo asegura que la trazabilidad sea real: aquí sabemos quién sembró, quién recolectó y quién tostó cada grano, garantizando un impacto social directo en nuestra comunidad.

La mirada que custodia el legado

De nuestra montaña a su ritual diario.

El legado no se detiene en estas palabras; continúa en cada taza que se sirve, en cada aroma que despierta y en cada decisión de consumo consciente. Al elegir Café Lomaprieta, usted no es un simple espectador, se convierte en un aliado de la soberanía ancestral y en parte de la resistencia de nuestras 32 familias.

No guarde esta historia solo en su memoria. Llévela a su mesa, compártala en su hogar y sienta el peso de un territorio que se niega a olvidar su esencia.